Hoy vengo a hablar de aquello que forma el 99% de lo que soy. Lo
que constituye mis principios, quién soy, cómo soy, mi forma de actuar, de ver
la vida, de afrontarla, de reaccionar ante ella, y de escapar de ella. Mucha
gente estructura estos 'puntos' de su vida a partir de diferentes cosas,
acciones, personas, decisiones o sucesos, que hacen cambiar su forma de ver las
cosas sucesivamente. Yo, hoy vengo a hablar de lo que considero que en mi vida,
podría resumir todo esto. Mi identidad, mi yo, todo lo que tengo, y todo (y lo
único) lo que nunca me ha defraudado y nunca va a hacerlo. Green Day es mi
forma de llevar el día a día. Sin darme cuanta, han pasado tres años y medio,
casi cuatro, desde que escucho su música, y no ha sido hasta hace poco, que me he
dado cuenta de que ha sido ésta la que me ha construido y llevado a ser gran
parte de lo que soy.
Dudo fervientemente que nadie pueda entender esto, lo sé, es, o al
menos suena, a locura. De hecho puede que lo sea, o de hecho lo es, pero puedo
jurar que en toda mi vida nada, absolutamente nada, ni nadie, había conseguido
despertar en mí tan profunda admiración y sentimiento; porque esto no tiene
otro nombre que sentimiento.
En estos años, he pasado tantas horas, tan gran parte de mi tiempo
dedicándome a esto, a escuchar detenidamente, a estudiar, analizar, entender e
investigar cada una de las canciones, a sentirlas, a llorarlas, a dejarme
atravesar por ellas, que he llegado al punto de no saber si yo soy yo, o si
estoy formada por pequeñas partículas de diferentes emociones almacenadas en mi
interior a través de cada frase, de cada expresión, de cada letra de cada
canción.
Recuerdo la primera canción que escuché, 'Wake me up when
september ends' (del álbum 'American Idiot'), pensé: 'joder, es increíblemente
bonita', y me interesé en la letra, en la historia, y en el grupo en general, y
despertó en mi cabeza un pequeño clic, de esos que despiertan cuando te viene a
la mente un 'esto es lo mío'. A ésta siguió un 'Boulevard of Broken Dreams', un
'21 guns', 'Holiday', 'Welcome to paradise', ‘East Jesus nowhere’, 'Basket
case', 'Know your enemy' y apenas cuatro o cinco canciones más, que me hacían
enloquecer, me atravesaban y me revolucionaban, me evadían del resto del mundo.
Todavía recuerdo, en ese comienzo de mi 'nueva vida', en el autobús del
instituto, entre clase y clase, en el recreo, en mi habitación, en el coche, en
todas partes, con los auriculares en mis oídos y mi mente en otra parte.
Después, empecé a investigar, a interesarme e incluso a obsesionarme con los miembros del grupo, despertaba tan gran admiración en mí, el hecho de que sólo tres personas tuvieran ese talento de provocarme tan gran efecto, el hecho de que tal MAGIA, en mayúsculas, saliera de sus manos y de sus cuerdas vocales, y de su cabeza esas letras con las que tan identificada me sentía, y me siento a día de hoy como el primer día, porque de hecho cuando escucho esas primeras canciones ahora, después de mil 'escuchadas' de cada una de ellas, continúan revolucionándome como lo hacían entonces. Y es curioso, quién me iba a decir a mí en aquel momento, que de esas pocas canciones que formaban mi día a día, acabarían formandolo toda su discografía, más de 400 pequeñas obras de arte.
Después, empecé a investigar, a interesarme e incluso a obsesionarme con los miembros del grupo, despertaba tan gran admiración en mí, el hecho de que sólo tres personas tuvieran ese talento de provocarme tan gran efecto, el hecho de que tal MAGIA, en mayúsculas, saliera de sus manos y de sus cuerdas vocales, y de su cabeza esas letras con las que tan identificada me sentía, y me siento a día de hoy como el primer día, porque de hecho cuando escucho esas primeras canciones ahora, después de mil 'escuchadas' de cada una de ellas, continúan revolucionándome como lo hacían entonces. Y es curioso, quién me iba a decir a mí en aquel momento, que de esas pocas canciones que formaban mi día a día, acabarían formandolo toda su discografía, más de 400 pequeñas obras de arte.
Y llegó mi interés por los conciertos, por cómo lo hacían delante
de tanta gente igual o mejor que en la intimidad, y pasaba tardes y fines de
semana enteros viendo conciertos, presentaciones, entrevistas y videoclips,
cada vez más hechizada, más enamorada.
Hasta que empecé a suscribirme en páginas de fans, en clubs y
fandoms, y dí con la persona adecuada. Una persona, que, a demás de fascinarme,
me enseñó lo que sabía acerca de Green Day, que no era poco, y me abrió una
gran brecha en la grieta que ya había formado yo meses antes, y eso es algo que
nunca tendré palabras suficientes para agradecerle. A día de hoy, esto es para
mí lo que es, gracias a él.
Tengo que decir que no me considero una 'idiot' más del montón,
una más del fenómeno 'fandom' o una 'fangirl', porque no soy una fan, me
considero muchísimo más que eso, no es pasión lo que siento hacia ellos, es
directamente un lazo que va más allá de cualquier forma de denominación.
Billie Joe es... no es mi ídolo. Es mi Dios. Su ideología ahora
también es la mía, su 'yo' ahora es el mío. He investigado absolutamente tanto
sobre él... sobre su vida, su infancia, su familia, su trabajo, sus '¿por qué?'
y sus 'porque...', sus rasgos, sus tatuajes, su voz, todos sus perfiles, más de
dos mil fotos, TODO sobre él... es que ahora, después de este tiempo, lo veo en
entrevistas y es como si lo conociera de toda la vida, como si hubiese seguido
su vida desde que nació, relacionando sucesos con el pasado y expresiones de su
cara, posturas y demás, podría decir que este hombre, es mi vida. Y estoy
muy orgullosa de absolutamente todo lo que ha hecho en su vida, incluso de
que haya tenido épocas muy cercanas a la drogadicción, porque éstas han hecho
que recapacitara mucho y que de ahí surgieran las letras de muchas de las
canciones que me han ayudado en cada momento difícil. Estoy orgullosa de mi
ídolo, y tengo fe plena en él; le confío mi vida, mis principios y mis
visiones, porque es él quien me las constituye sin siquiera saberlo.
Si pudiese pedir un deseo, sería poder hablar cinco minutos con
Billie y agradecerle de todo corazón todo lo que ha hecho por mí, me ha ayudado
más de lo que pueda nadie imaginar.
Todo esto suena muy ‘fangirl mojabragas’, como lo llaman ahora,
pero debo dejar claro, debo insistir, en que no me considero una más del
montón, ésta es mi vida.
Y la simple idea de que después de ver, casi a ciencia cierta, más
de cien conciertos sola en mi habitación, y como única compañía mis ganas de
estar en uno de ésos, voy, por fin, después de tanta espera, a poder asistir a
uno, me llena de tanta felicidad, y se me olvida absolutamente todo lo malo,
porque joder, es mi sueño, es algo que he soñado tanto… Por mucho que me repita
‘vas a verlos en directo’, o ‘los vas a tener delante, Marta, joder’, es que
todavía no me lo creo. Yo creo que si la felicidad fuera energía, yo ahora
podría abastecer a mil planetas durante cien generaciones.
Y después de releer esto cinco veces, llego a la conclusión de que
me estoy quedando corta con todo lo que he dicho, con todos los datos, con todo
el tiempo que he dicho que he dedicado, con toda la admiración que he dicho que
les tengo, con lo que significa Billie para mí, y con lo feliz que estoy de
poderles ver. Porque en realidad todo eso, es mucho más, incluso más de lo que
yo misma puedo llegar a entender. Y sinceramente, desde mi más sincera
sinceridad, que les den a todos aquellos que insultan a Green Day por su
‘comercialización’, y a todos los que se ríen de mí por expresar todo lo que he
enumerado anteriormente.
Esta es mi vida, y es lo mejor que podría haberme pasado jamás.
Gracias, destino, por este regalo tan grande.
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