Odio leer por obligación. Amo la lectura, de hecho es mi representación de arte favorita, pero amo leer por gusto y no por obligación. Pocas son las veces en las que un libro mandado me sorprende gratamente (y, puestos a hablar, he de decir que cuando lo hace, me siento profundamente agradecida hacia los profesores por darme a conocer tal obra de arte). Algunos de los libros mandados que me han sorprendido han sido Finis Mundi, El pan de la guerra, El viaje de Parvana, Mor una vida es trenca un amor, Només la mar ens parlarà d'amor y Nit de Foc, y todos ellos los recomiendo.
Pero, sin embargo yo tengo mis gustos propios, y aunque estoy abierta a nuevas posibilidades de géneros y estilos, cuando compro un libro me ciño a mis gustos. No obstante, esta abertura a nuevas posibilidades la tengo cuando me recomiendan un libro, me dan el título y me hablan de él. De ser así, rara vez no lo leo, pero por el hecho de que me lo han propuesto y no impuesto. Un ejemplo claro es Cincuenta sombras de Grey o Històries del Paradís (he de decir que éste último lo leí por capricho ya que lo compré sólo por el hecho de tenerlo firmado ya que el autor visitó mi pueblo, y, valga la suerte, a día de hoy puedo decir que es uno de los mejores libros que he tenido la suerte de leer. De hecho, cuando escribo me inspiro en la forma de redactar de este autor, Xavi Sarrià (cantautor del grupo Obrint Pas), que escribe ensayos y microrelatos).
Yo verdaderamente disfruto leyendo; cuando tengo un buen libro, una mantita, un sillón y una tarde tranquila, no necesito nada más. Y os invito a los que no compartís esto, a que lo probéis, que intentéis sumergiros en estos sinfines de sensaciones, de mundos y de tiempos, lugares y historias. Es la forma más económica de viajar en el tiempo y el espacio.
PD: Más tarde adjuntaré una lista de libros que recomiendo. Buenos días.
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