Hay un silencio perturbador, es el que deja una persona cuando fenece. Sonidos que no vuelven, por mucho que queramos oírlos. Es una voz que se deja de escuchar y que muchos temen olvidar. Es una falta en tu vida que no se puede llenar. Lo definitivo asusta porque no se puede cambiar, sucede un día porque si cuando nunca pensamos que pasaría o veíamos lejano. La frase todo vuelve pierde cierta credibilidad en el momento que nos damos cuenta de que las charlas con esa persona no vuelven, que su compañía no vuelve y que en realidad nunca volverá, no por una decisión si no por que la vida quiso que sea así. Mientras la realidad atropella, se descubre el sonido del silencio. Tanto temor al silencio tiene un fundamento, cuando no se pronuncia pareciera que no existe y si no existe se genera un vacío. No es imprescindible asignar palabras a todo, hay cosas que simplemente no se escuchan con los oídos pero si con el alma. La vida va mas allá de todo tipo de explicación, al fin y al cabo lo relevante es aquel ruido antes y luego del silencio.
Dedicado a todas aquellas personas que no volverán pero supieron despertar amor en los demás y eso queda para siempre.
Yo.Me encanta sonreír. Me encanta pasar las tardes con Liliana viendo películas aburridas. Me encanta malgastar las cerillas. Me encanta ser libre. Me encanta escuchar música en mi habitación aislada del mundo. Me encanta pensar en mis cosas durante toda una tarde. Me encanta pensar en él, y sonreir sin darme cuenta. Me encanta pasar horas y horas mirando las estrellas, igual que me encanta pasar horas y horas mirando el mar. Me encanta rascarme la marca que me queda de los calcetines. Me encanta estrenar una caja de lápices de colores. Me encanta ponerme frente a un ventilador y reirme de como suena mi voz. Me encantan las mariposas en el estómago. Me encanta el primer chapuzón del verano. Me encantan las canastas de baloncesto con cadenas de metal. Me encanta llegar al chicle del cupachups. Me encanta esa pequeña congelación cerebral cuando muerdo un helado. Me encanta ver que mi sombra me hace alta y delgada. Me encanta aprenderme una canción. Me encanta tocar la guitarra. Me encanta pasar las llemas de los dedos por encima de un libro y sentir la tinta. Me encantan los nervios del día antes de mi cumpleaños. Me encanta escuchar una conversación entre niños pequeños. Me encanta sacar mayor nota que el empollón de la clase. Me encanta encender la radio y que suene mi canción favorita. Me encanta pisar el cesped o la arena de la playa descalza. Me encanta la comodidad de lavarme los dientes con un cepillo eléctrico. Me encanta montar un cubo de rubik. Me encanta ver mi pueblo desde lo más alto por la noche y descubrir que es más bonito de lo que pensaba. Me encanta que me vean mal y no puedan vivir sin verme bien. Me encanta ser yo misma y no preocuparme de las risas de los demás. Me encanta llorar sin motivo. Me encanta odiar estar lejos de él, porque cuando lo tengo cerca, soy feliz.
Tengo un pequeño cuaderno que intento llevar siempre encima, en el que voy anotando a lo largo del día frases, reflexiones y algunas rimas que se me pasan por la cabeza, y cada cierto tiempo publico las que más me gustan aquí. Todo lo que pongo aquí, al igual que en mis otros blogs, es producto únicamente de mi cabeza (y si no lo es me aseguro de poner la fuente de donde lo he sacado). Así que si os gusta, me alegrará mucho saberlo, pero por favor los botoncitos 'copiar' y 'pegar' dejadlos intactos. Gracias de antemano.
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